Allan McDonald
Vine porque aquella tarjeta, tan curiosa, me hizo recordar su existencia. La encontré en un libro olvidado cuyas páginas habían reproducido un espectro de la caligrafía infantil. Estaba acomodando, después de mucho tiempo de no hacerlo, mis libros.
Leer más... A LA MEMORIA DE CARLOS FUENTES
Yo miraba el río sobre el asfalto por la ventana de la redacción, entonces tenia 12 años y hacía dibujitos que publicaban en diario la prensa de aquel 1986 ya gris y perdido irremediablemente.
Leer más... LA LLUVIA NO CREE EN LOS HÉROES
Leonel González tenía 17 años cuando lo vi un domingo colocándose los tacos sentado en la grama.
Valle de Ángeles había empezado aquel 1982 entre brumas del humo mortífero de la guerra fría y la neblina sobrecogedora del olvido de los muertos.
Leer más... El Perico Audaz
El gran teatro del mundo ya era gris y aburrido cuando nació Sami Kafati.
Fue en Comayagüela en 1936.
Leer más... SAMI KAFATI
Los humoristas son tan pocos en este país, que apenas ajusta para reírnos de quienes nos hacen llorar
Leer más... HUMOR PERDIDO
Mirá, acá en Honduras y el resto de las naciones vecinas, todo Centro América, ya bastante daño, demasiado han hecho los huracanes políticos, las tormentas delictivas, tornados de inseguridad, aguaceros permanentes de corrupción caen a diario, como en un invierno perenne y brutal arrasa con nuestras vidas en estas regiones. Los sembradíos están creciendo al azar, a la suerte tuya y vos con tu puño de acero frio caes sin piedad, no crees que es suficiente jodernos con tu frío cálculo.
Leer más... Carta a la lluvia
La carnicería está en una esquina, la esquina está en las doradas oficinas grises de la paz, la paz está en los adornos de míster Obama, míster Obama ve por la ventana de su oval verdad y en la esquina la carnicería donde están sus gendarmes de la OTAN.
Leer más... La primavera a destajo
Aquella madrugada era helada como el cuchillo de Judas, larga madrugada de oscuras sombras de impunidad azotaban el silencio de aquel 16 de noviembre de 1989, donde fueron asesinados en el recinto de la universidad Centroamericana de San Salvador seis sacerdotes jesuitas y dos empleadas, vidas arrancadas de tajo por el puño impune del fanatismo criminal que esconde a sus esbirros.
Leer más... El turno de los ofendidos